martes, 7 de abril de 2015

Nos faltan las palabras (06-04-15)

Identidad no como aquello que se tiene como propietario sino aquello que se porta a la manera de un ropaje sobre un cuerpo como lugar de afectaciones que puede ser habitado por infinidad de narraciones.
Si partimos de la idea de que uno no es, la pregunta obligada sería, ¿por qué correrse de la idea de sujeto? Y una de las respuestas posibles tendría que ver con ubicar ese corrimiento como  un ejercicio realizado en clave política para sacarle los puntos a las íes conocidas y poner esos puntos a modo de acento, atención, en otro lado. Pasaje propuesto a la idea de acontecimiento en la vida de cada uno, porque ese acontecer implica una posibilidad de pensar anónimamente, sin ideas directrices que nos piensen gratuitamente porque hemos sabido reconocerlas como habitantes en nosotros, y oponemos resistencia.
En la práctica del intercambio de nombres sucedieron cosas interesantes, se suscitaron preguntas. ¿Qué pasa cuando no se tiene nombre?, ¿se narra una historia que se aposenta como aquella posible para ese imaginario?,¿se narra en primera o en tercera persona?, ¿quién soy cuando me toca habitar un lugar que no es el mío?, ¿cuán apropiados estamos de aquello que creemos nuestro? Sin número de sensaciones inusitadas al escucharme sin ser yo en el relato de otro sobre aquel otro que he devenido.
Producción de subjetividad como movimiento que implica multiplicidad de operaciones, en relación con lo impersonal, puesto que apunta más a los actos fuera de la de idea de un sujeto, donde importan las acciones (verbos) y modos (adjetivos y adverbios), porque, nunca está de más recordar, lo que hacemos, se hace y nos hace, eso como acontecimiento que implica una posibilidad (a modo de disponibilidad corporal para que eso suceda), que nos acerca a la idea de fuga y a la disolución de algunas categorías consolidadas.

Introducción a la idea de grupalidad como habla colectiva en tanto anónima porque allí importa lo que acontece y no lo que es. Ese acontecer como singularidad que discontinua una continuidad que sigue sucediendo. Invitación a pensar lo grupal como una serie infinita de narraciones que se ponen en juego

Ideario, cada vez, una vez. (30-3-15)

Reitero la invitación a un aprendizaje sin ataduras pero sí con hilvanes, un aprendizaje conjunto, rascándose allí donde pique, porque molesta no tener un programa, pero también invita a crearlo y recrearlo en cada recorrido y en el de todos.
·         Inconformidad: cuestionamiento de la forma, ¿vibraciones inquietas que no se soportan?
·         Trayecto: un más allá posible en la cursada pero también en la clínica. Un lance como oportunidad, posibilidad tanto de aprender como de arriesgarse a pensar, arriesgarse ya no a intentar aprobar sino a probar, probar por ejemplo el ejercicio de una transversalidad frente a la ya naturalizada verticalidad académica docente-alumno, pero sobre a todo a probar recorrer aquellos caminos de ideas que la lectura da a pensar.
·         Cátedra: ¿espacio de ilusiones propietarias o espaciamiento de lugar imaginario y polifónico donde todas las voces puedan circular?
·         Lenguaje: cuartel de los grandes, en la gramática reside el poder porque clausura aquello que nombra. ¿Qué lugar a lo inefable?
·         Movimiento: ruptura con la fijeza. Devenir que resiste cristalizaciones a la manera de verdades absolutas. Fugacidad que resiste apropiaciones.
·         Cuerpos: singularidades somáticas sensibles hablantes y habladas en situación de pasaje, lugar donde adviene un quién  que quiere decir.
·         Lo neutro: resistencia a las clasificaciones y descripciones a la manera de control por parte de las instituciones. Devenir en construcción que no existía, que cuando se hace, se hace. Aplicable a una fugacidad.
·         Sujeto: lugar de multiplicidades para “un sujeto” no tan sujetado. La clínica como un lugar de ruptura de sujeciones y cuestionamiento de las lógicas que lo marcan (de la propiedad, de la identidad y de la representación). Lo que realmente importa es lo que acontece.
·         Lectura: más que resumir los textos ofrecerse como cuerpos de pasaje al acontecimiento de la vibración, de la latencia de ese recorrido por las palabras del material.
·         Extimidad: banda de Moebius, ruptura con la idea de borde, derrumbe de los limites, solo hay recorrido. De cuerpos limitados a sensibilidades plegadas en una continuidad.
·         Lo grupal: cuestionamiento de las lógicas capitalistas, de consultorio privado de elite, apuntando a campos de problemáticas más amplios, dando cuenta de lo vasto de la cotidianidad que afecta la vida de todos y cada uno de nosotros, mucho más allá de lo que puede ocurrir entre cuatro paredes.
·         Producción de subjetividad: estética de la existencia, forma de estar en el mundo. La ficción es construir una vida de sí. Lo que hago, se hace y me hace. Subjetividad no como intimidad sino como superficialidad.
Glosario
·         Especificidad: detalles, atención. Especialización profesional. Invitación a pensar. Oportunidad de fugas de pensamiento.
·         Epistemología: conocimiento científico, teoría y práctica. Biopolítica en relación a los posicionamientos frente a constructos teóricos.
·         Lazo social: unirse, compartir. Enlaces y desenlaces de la vida y de la muerte, devenir de construcciones y deconstrucciones.
·         Público, comunitario, institucional: ámbitos, diversidad, maneras. Espacios (¿espaciamientos?) de encuentros, de acontecimientos colectivos, lugares y no lugares. No son edificios, son conceptos que se juegan.

·         Transformación socio-histórica: cambios, repercusiones, tiempo, recorrido, dialéctica.

viernes, 17 de octubre de 2014

Retratando teóricos. Voces que asoman en trazos.




¿La inconformidad que no obra, engendra pestilencia?




Escribe Percia: "...La inconformidad que no obra, engendra pestilencia; la angustia que no se habita, extiende el desierto...."


De todos aquellos nombres propios escuchados y oídos había uno que volvía como un eco en mi cabeza, ese nombre era el de un médico, docente e investigador: Rene favaloro. Él era el significado para cada una de las palabras y sentires de aquella clase. Estado, salud, burocracia, salud mental, instituciones, medico, paciente, poder, consultorio, política, todas ellas se entrelazaban.
¿Qué había pasado con favaloro?
La institución con la que estuvo involucrado la mayor parte de su vida estaba siendo devorada, tragada por el gran monstruo de la indiferencia.  Indiferencia que se alojaba en todos y todo. Indiferencia que coacto desde lo económico, indiferencia que adhirió al consenso, indiferencia que actuó silenciosamente, indiferencia que es poder, indiferencia que mató.
Fue la pasión por esta profesión lo que lo adentro en la misma melancolía. Dueño de todo y nada que descubrió que la institución permanecía en pie no por el equipo medico, pacientes o voluntarios sino que permanecía en pie porque otra cosa lo determinaba.
No había posesión, Favaloro no poseía nada, era un despojado y se había dado cuenta.
Cuerpo tomado por el talento y prestigio, cuerpo que aun angustiado no calmó.
Melancolía que tomo un cuerpo. Existencia que con certeza ha creído haberse adueñado de lo que nunca ha tenido, que ha resignado su búsqueda, que desalojo su propio deseo, que se ha  conformado con su muerte.
No me quiero confundir, pero creo que lo que ha significado su conformidad ha sido efectivamente la misma que la del capitalismo. Tu muerte ha alimentado al sistema.
Angustia la que sobrepobló su cuerpo, encontró en la corrupción de la burocracia estatal su angustia. Extasiado hasta el hartazgo. Profeta del inconformismo como es que su existencia termino insatisfecha?
Inconformidad que obro y aun así engendro pestilencia. Obró y aun así no obtuvo resultados.
La situación comenzó a ser desbordante para un solo cuerpo. El destino para este cuerpo inmaduro era trágico pues no supo aguardar mas tiempo en soledad, era demasiado para un cuerpo que aun no se había puesto tierno.

Quizá su mayor obra fue su destino. ¿Significo mas su muerte que su propia existencia?

Favaloro obraba, obraba de la manera que creía correcta y sin embargo había algo que seguía generando pestilencia. Esa pestilencia era la de algo mezclado, condensado que al mismo tiempo generaba tensiones y descargaba su fuerza en la institución. Eran las pujas del poder, era la lucha librada, y en el medio la institución y su mas fiel representante.
Esto le paso a un hombre que se apego demasiado.
Sus palabras eran el silencio . Mas hablaba, mas se hundía en el silencio, callar nunca resulto tan estridente.

La angustia como afección anticapitalista. Marcelo Percia

Escribe Nietzsche: “..Entonces algo me hablo de nuevo como un susurro: «las palabras mas silenciosas son las que traen tempestad. Pensamientos que caminan con pies de paloma dirigen el mundo»

  (...)


«Oh Zaratustra, tus frutos están maduros, pero tu no estas maduro para tus frutos! Por ellos tienes que volver de nuevo a la soledad: pues debes ponerte tierno aun»



viernes, 3 de octubre de 2014

¿Buscando el ser?


Punteo N 7

¿Por que lo artístico no sirve para pensar las figuras?
¿Que seria un pensar poético?
¿Existe una clínica de las figuras?

¿Cuestionar las ideas de sujeto?
¿Como seria para el DSM diferir de si?

Diría el DSM: ¡Encierrense!, ¡cuerpos encierresen! Encierrense en diagnósticos y categorías, números y series, encierrense, alimentenme.

¿Poetizar la clínica?
Dobles-sentidos VS múltiples sentidos
Clínica de la sujeción

Figuras como razón poética
Intensidades que pasan por un cuerpo y provocan el advenimiento de un estado.
¿Que existencia producen las figuras? ¿que ficción hacen advenir? ¿Que comanda una vida?
¿Que es primero, la figura o el acontecimiento?

Arte. Potencia de provocar la desujecion de si.
Lo permanentemente de potencias y afectaciones
Neologismos, puesta en tensión de las redes del lenguaje

Todo acontecimiento plantea ¿Una posibilidad?

Punteo libro II figuras
Vivientes que hablan
Cautivos de una identidad
Lo extraño inquietante (Sami Ali)

Identidades coaguladas, cuerpos tomados y el acontecimiento.
Sujeción y libertad
Figuras con la consistencia del delirio. Formas de hablar desquiciadas, bizarras.
¿Poética de la idea?